ACIM en la Noche en Blanco: Un Theremín por primera vez en la historia de Málaga

Gran éxito de la actuación de los representantes de ACIM en la Noche en Blanco, en el MUPAM (Museo del Patrimonio Municipal de Málaga)

Reyes Oteo (electrónica) y Martín-Jaime (piano), representaron a la Asociación de Compositores e Intérpretes Malagueños ACIM en la actuación que realizaron desinteresadamente en el MUPAM, Museo del Patrimonio Municipal de Málaga, como parte de los eventos organizados a lo largo de la Noche en Blanco.

El recital, que comenzó a las 20:00, siendo uno de los inauguradores así de la Noche en Blanco malacitana, fue presentado por la Doctora Dª Teresa Sauret, directora del Museo, quien agradeció públicamente a ACIM su colaboración con el MUPAM y su participación en la noche cultural malagueña.

A continuación, la compositora y luthier electrónica Reyes Oteo, realizó una composición a tiempo real con diversos instrumentos de su propia creación y manufactura. Se pudo apreciar cómo sacaba sonido de una naranja, un limón y una cebolla, de la luz, del contacto de una especie de castañuela metálica electrónica o del mando de una Wii. Su actuación, de unos veinte minutos de duración, que también incluía la modificación en directo de muestras de paisajes sonoros y de recitados, fue calurosamente acogida por el público asistente.

Conjuntamente con Martín-Jaime, éste al piano, interpretaron El Cisne, del Carnaval de los Animales del francés Camil Saint-Saëns, ahora al Theremín. Este instrumento, cuya invención se produjo a comienzos del siglo pasado, debe sin duda a su gran dificultad el no tener mayor difusión. Era la primera vez en ser interpretado en concierto en Málaga, y así registramos tal efemérides.

Como colofón del concierto, Martín-Jaime interpretó al piano, un Pleyel restaurado de finales del XIX, cedido por el Museo Interactivo de la Música (MIMMA) de Málaga, un programa postromántico, compuesto por St. Françoise de Paul marchant sur le Flôts del húngaro Franz Liszt, y la reducción para piano del mismo de la Muerte de Amor de Isolda, final del tercer acto de la ópera Tristán e Isolda, del alemán Richard Wagner. Esta faceta pianística, menos prodigada, de Martín-Jaime, al que conocemos más como director de orquesta (le recordamos dirigiendo la Filarmónica, la Orquesta Clásica de Málaga o la Orquesta del Conservatorio) y, sobre todo, como compositor de éxito, nos sorprendió gratamente, puesto que abordó un programa de tanta dificultad con gran solvencia y musicalidad, aun a pesar del ruido de fondo, fruto de las numerosas visitas que hubo en el MUPAM a lo largo de la velada.